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Acabados Galvánicos · 3 de julio de 2026
Cataforesis en zamak: cuándo es necesaria y cuáles son sus límites
Guía técnica para proyectistas: escenarios de aplicación, ciclo de pretratamiento, límites de outgassing y comparativa con acabados galvánicos y pasivación.
La cataforesis en zamak es uno de los acabados orgánicos más debatidos en el mundo de la fundición a presión de aleaciones de zinc: promete una protección barrera continua sobre geometrías complejas, pero conlleva restricciones técnicas que el proyectista debe conocer antes de incluirla en un pliego de especificaciones. En esta guía analizamos cuándo la CED (Cathodic ElectroDeposition) es realmente la opción correcta en componentes de Zamak 3, Zamak 5, ZP2 y ZP8, cuáles son sus límites reales —empezando por el outgassing— y cómo se compara con las alternativas galvánicas y de pasivación disponibles para la fundición a presión de zamak.
Qué es la cataforesis y cómo funciona en aleaciones de zinc
La cataforesis es un proceso de pintado orgánico por electrodeposición: la pieza metálica se sumerge en un baño acuoso con resina cargada eléctricamente y se conecta como cátodo. Bajo tensión, las partículas de resina cargadas positivamente migran por atracción electroforética hacia la superficie del componente, depositándose de forma uniforme en cada punto alcanzado por el baño, incluidas cavidades internas, socavados y zonas de sombra.
Principio electroquímico y ciclo de polimerización
La película húmeda, una vez extraída del baño y enjuagada para recuperar la resina sobrante, se polimeriza en horno a temperaturas típicamente entre 160 y 185 °C. Es en esta fase donde la resina —casi siempre epoxi para aplicaciones anticorrosivas, más raramente acrílica para exposición UV— reticula hasta formar una película densa, homogénea y de espesor controlado (típicamente 15–35 µm).
Resinas epoxi frente a acrílicas
Las resinas epoxi ofrecen adherencia superior y excelente resistencia a la corrosión en entornos químicamente agresivos, pero son propensas al amarilleamiento y la tiza superficial bajo radiación UV directa; por ello, en aplicaciones exteriores con requisito estético, la cataforesis epoxi suele combinarse con una capa de acabado en polvo o líquida. Las formulaciones acrílicas, más estables frente a los rayos UV, están menos extendidas porque ofrecen prestaciones anticorrosivas inferiores.
Diferencias respecto al recubrimiento en polvo y líquido
Frente al recubrimiento electrostático en polvo y al pintado líquido, la CED garantiza una uniformidad de espesor inalcanzable con otros métodos en geometrías tridimensionales complejas: la electroforesis ralentiza de forma natural la deposición donde la película ya es gruesa (efecto autolimitante), evitando acumulaciones en aristas y sobrecargas en zonas expuestas. La variante anódica (AED), en la que la pieza se conectaba como ánodo, se considera hoy obsoleta en el ámbito industrial y ha sido sustituida casi por completo por la CED catódica, con mejores prestaciones de adherencia y resistencia a la corrosión.
Por qué el zamak es un sustrato crítico: porosidad, outgassing y aleaciones comparadas
El zamak es un sustrato excelente para muchos acabados, pero presenta características específicas que se vuelven críticas al aplicar una pintura orgánica curada en horno a alta temperatura.
Microporosidad superficial
La fundición a presión en cámara caliente —la tecnología con la que Micrometal opera sus prensas de cámara caliente de 20 a 90 toneladas— produce una piel superficial muy compacta, pero bajo esta capa la microestructura puede contener porosidad por gas y por contracción. Cuando el componente se calienta en horno para curar la cataforesis, las microcavidades superficiales actúan como fuentes de gas.
Outgassing en horno
El outgassing es el mecanismo por el cual los gases atrapados o absorbidos por el sustrato (aire, humedad, restos de hidrógeno del decapado) se liberan durante el curado, atravesando la película de pintura todavía plástica y generando cráteres, microburbujas (pin-holes) o auténticas ampollas. En el zamak este fenómeno es especialmente insidioso porque el punto de fusión de la aleación —unos 385 °C— está relativamente cerca de las temperaturas de curado de la CED, y las tensiones residuales de la fundición pueden acentuar la liberación de gas.
Comparativa entre las aleaciones ZP
| Aleación | Composición clave | Idoneidad CED | Notas |
|---|---|---|---|
| ZP3 (Zamak 3) | ~4% Al, ~96% Zn | Óptima | Superficie más uniforme, menor tendencia al outgassing |
| ZP5 (Zamak 5) | ~4% Al + 1% Cu | Buena | Mayor resistencia intergranular; requiere fosfatado equilibrado |
| ZP2 (Zamak 2) | ~4% Al + 3% Cu | Casos específicos | Dureza elevada, menos empleada para CED |
| ZP8 | ~8% Al + 1% Cu | Casos específicos | Mayor resistencia mecánica, pretratamiento dedicado |
Entre las cuatro aleaciones Zamak ZP3, ZP5, ZP2 y ZP8 transformadas en Micrometal, el ZP3 se considera generalmente el sustrato óptimo para la CED gracias a su superficie más homogénea y a una menor propensión al outgassing; el ZP5, más extendido en Europa, ofrece mejor resistencia a la corrosión intergranular pero exige un fosfatado cuidadosamente equilibrado para evitar ataques diferenciales sobre la matriz de cobre. Las especificaciones de composición y tolerancia están definidas por EN 12844:1998 a nivel europeo y por ASTM B86 en la clasificación estadounidense, con referencias dimensionales en los NADCA Product Specification Standards.
Cuándo la cataforesis es necesaria: escenarios de aplicación reales
La cataforesis no es un acabado universal para el zamak: en la mayoría de las aplicaciones interiores en ambiente controlado, una simple pasivación o un ciclo galvánico decorativo son más que suficientes. Sin embargo, existen escenarios en los que la CED se convierte en la opción técnica y económicamente más racional.
Entornos agresivos
Las aplicaciones exteriores, costeras, tropicales e industriales húmedas son el terreno natural de la cataforesis en zamak. En estas condiciones, el zamak tiende a desarrollar el característico producto de corrosión blanco —la llamada «herrumbre blanca»— que, aunque no compromete la resistencia mecánica como el óxido en el acero, deteriora la estética y la funcionalidad a medio-largo plazo. Un recubrimiento barrera continuo como la CED previene la aparición de este fenómeno manteniendo la superficie pasivada.
Geometrías complejas
Aquí es donde la CED ofrece su ventaja más tangible: cavidades internas, socavados, ranuras, canales y nervaduras próximas quedan cubiertos con espesor uniforme gracias al mecanismo electroforético autolimitante, algo que ni el recubrimiento en polvo ni el pintado líquido tradicional pueden garantizar en las formas tridimensionales complejas propias de la fundición a presión.
Sector automotriz y herrajes técnicos
En el sector de herrajes técnicos y racores y en aplicaciones automotrices de bajos y compartimento del motor, la cataforesis suele ser un requisito de pliego: componentes como soportes, abrazaderas, racores y piezas funcionales deben superar ensayos NSS prolongados y operar en presencia de sales de carretera, condensación y vibraciones.
El ciclo de pretratamiento indispensable antes del baño CED
La calidad de una cataforesis en zamak depende en más de un 70% de la correcta ejecución del ciclo de pretratamiento. Una película perfectamente depositada sobre una superficie químicamente inadecuada fallará en los ensayos de adherencia y corrosión, independientemente del espesor.
Las fases del ciclo
Fase 1 — Desengrase alcalino. Elimina aceites, restos de agente desmoldeante de la fundición y contaminación orgánica. En el zamak se emplean formulaciones alcalinas moderadas (pH 9–11), porque las soluciones demasiado agresivas atacan el zinc generando hidrógeno y debilitando la piel superficial.
Fase 2 — Activación ácida. Una breve inmersión en solución ácida (típicamente ácido fluorhídrico diluido o mezclas tamponadas) elimina los óxidos superficiales y prepara la superficie para la conversión química. Es la fase más delicada: un sobredecapado expone las porosidades subsuperficiales de la fundición, empeorando el outgassing posterior.
Fase 3 — Fosfatado o cromatado trivalente. Se crea una capa de conversión que actúa como promotor de adherencia y barrera primaria. El fosfatado de zinc produce cristales anclados a la superficie y es la opción estándar para el ZP3; el cromatado trivalente (sustituto del Cr VI, hoy prohibido en la UE) es preferible en el ZP5 por su menor selectividad hacia las fases ricas en cobre.
Fase 4 — Enjuagues desmineralizados y pasivación. El agua desionizada y un sellante final eliminan restos de sales que, si quedan atrapados bajo la película CED, desencadenan corrosión filiforme. Estudios publicados en NCBI PMC demuestran que la calidad química de la superficie pretratada influye más que la rugosidad mecánica (granallado) en la adherencia y la resistencia a la corrosión de la película cataforética.
Este nivel de control es el mismo que aplicamos en el ciclo galvánico Cu-Ni sobre zamak, donde la misma lógica de pretratamiento resulta crítica para obtener depósitos conformes a EN 12540.
Límites técnicos de la cataforesis en zamak: lo que el proyectista debe saber
Conocer los límites de la CED en zamak es tan importante como conocer sus ventajas. Estos son los puntos críticos que hay que incluir en la fase de diseño.
Outgassing: un límite real
A pesar del precalentamiento controlado y de ciclos de desgasificación dedicados, el outgassing sigue siendo un problema estructural: depende de la calidad de la fundición, de la microestructura de la aleación y de la geometría de la pieza. Las paredes muy finas o las piezas con secciones variables están más expuestas a defectos localizados en la película.
Temperatura de curado y distorsiones
El curado a 160–185 °C, aunque muy por debajo de los 385 °C de fusión del zamak, puede liberar tensiones residuales de la fundición y producir microdistorsiones en paredes inferiores a 1,5 mm. Los componentes con tolerancias dimensionales estrechas requieren una calificación dimensional posterior al curado.
Espesor de la película
Un espesor típico de 15–35 µm debe sumarse a las tolerancias nominales: en acoplamientos mecánicos de precisión (asientos de rodamientos, roscas, alojamientos para juntas tóricas) el espesor CED debe enmascararse o compensarse en la fase de diseño del molde.
Naturaleza no sacrificial
Punto crítico a menudo malinterpretado: la película cataforética es una barrera pasiva, no un ánodo de sacrificio como el zinc sobre el acero. Si el recubrimiento se daña mecánicamente, el zamak subyacente no se beneficia de protección catódica y puede corroerse localmente. En el zamak, sin embargo, la propagación de la corrosión bajo la película suele ser menos agresiva que en el acero, porque el zinc ya es de por sí un metal pasivante.
Estética y compatibilidad
La cataforesis está disponible principalmente en negro mate o gris antracita y es incompatible con efectos decorativos cromados o brillantes. Para aplicaciones a la vista, debe combinarse con una capa de acabado en polvo o líquida. Los defectos de adherencia pueden manifestarse como ampollas o delaminación catódica, evaluables según ISO 4628-8.
Cataforesis frente a alternativas: pasivación, Cu-Ni-Cr, polvo y cromado
La elección del acabado adecuado depende del cruce entre entorno de servicio, requisitos estéticos, geometría y presupuesto. A continuación, una comparativa sintética.
| Acabado | NSS típico | Geometrías complejas | Estética | Coste |
|---|---|---|---|---|
| Pasivación trivalente | ~72 h | Sí | Técnica | € |
| Cu-Ni-Cr (EN 12540) | 96–240 h | Buena | Decorativa premium | €€€ |
| Recubrimiento en polvo | 240–500 h | Limitada | Amplia gama de colores | €€ |
| Cromado decorativo | Variable | Buena | Premium brillante | €€€€ |
| Cataforesis (CED) | 240–500 h | Excelente | Negro / antracita | €€ |
| Dúplex Cu-Ni + CED | 720+ h | Excelente | Técnica avanzada | €€€€ |
La pasivación directa sobre zamak (sin zincado intermedio) es económica pero alcanza típicamente solo ~72 h de NSS, insuficiente para pliegos que exigen 144 horas o más. El ciclo galvánico Cu-Ni-Cr según EN 12540 combina protección y estética decorativa, pero no ofrece la misma cobertura uniforme en geometrías internas complejas que la CED. El recubrimiento en polvo sobresale en grandes superficies planas pero tiene dificultades en socavados profundos. El cromado decorativo sigue siendo la opción estética premium, aunque con mayor coste e impacto ambiental. Para aplicaciones exteriores exigentes, la combinación dúplex de cobreado y niquelado sobre zamak seguida de una capa cataforética de acabado es hoy la solución de mejor rendimiento.
Nota terminológica importante: la cataforesis es un proceso de pintado orgánico, mientras que el anodizado es un proceso de oxidación anódica aplicable solo a aleaciones de aluminio y titanio, no al zamak. Ambos procesos no son comparables ni intercambiables.
Ensayos y calificación del recubrimiento cataforético según norma
Una cataforesis en zamak se califica mediante un conjunto de ensayos normados que deben solicitarse explícitamente al proveedor en la fase de homologación.
| Ensayo | Norma | Qué mide | Rango típico CED en zamak |
|---|---|---|---|
| NSS | ISO 9227 | Resistencia a niebla salina neutra | 240–500 h |
| CASS | ASTM B368 | Niebla salina acética acelerada con Cu | 16–48 h |
| Corrodkote | ASTM B380 | Recubrimientos decorativos electrodepositados | 16–24 h |
| Espesor de película | EN ISO 2360 | Corrientes inducidas sobre base no magnética | 15–35 µm |
| Condensación CCT | ISO 6270-2 | Humedad prolongada | 240+ h |
| Adherencia de película | ISO 4628-8 | Delaminación catódica | Grado 0–1 |
La niebla salina neutra (ISO 9227) es el ensayo básico: una CED correctamente ejecutada sobre zamak pretratado alcanza 240–500 horas sin herrumbre blanca significativa. El ensayo CASS (ASTM B368) resulta más representativo para ciclos mixtos de CED sobre base galvánica Cu-Ni. El Corrodkote (ASTM B380) es específico para recubrimientos decorativos electrodepositados. La medición del espesor debe realizarse con el método de corrientes inducidas según EN ISO 2360, adecuado para recubrimientos no conductores sobre sustrato no magnético como el zamak. Para entornos húmedos prolongados, el ensayo de ciclos de condensación ISO 6270-2 es el complemento natural del NSS.
Lista de verificación: ¿la cataforesis es el acabado adecuado para tu pieza en zamak?
Para decidir rápidamente si la CED es la opción correcta para tu componente, responde a estas cinco preguntas:
No → valora pasivación o Cu-Ni-Cr · Sí → pasa a la pregunta 2
No → valora recubrimiento en polvo · Sí → pasa a la pregunta 3
No → valora pasivación o Cu-Ni-Cr · Sí → pasa a la pregunta 4
Decorativo → valora Cu-Ni-Cr o cromado · Funcional → pasa a la pregunta 5
No → la cataforesis es adecuada · Sí → valora dúplex Cu-Ni + CED
Si las respuestas te han llevado hacia la cataforesis o hacia una solución dúplex, es el momento de contrastar los requisitos con un proveedor capaz de gestionar toda la cadena: fundición a presión, pretratamiento, acabado, ensayos y calificación. Micrometal opera con 11 máquinas de cámara caliente de 20 a 90 toneladas sobre las aleaciones ZP3, ZP5, ZP2 y ZP8, integra un ciclo galvánico Cu-Ni interno utilizable como base para aplicaciones dúplex, y está certificada ISO 9001 desde 2002. La sede de Erbusco (Brescia), en el corazón del distrito metalmecánico lombardo, garantiza una cadena de suministro corta hacia los socios de pintado cataforético cualificados con los que colaboramos desde hace años.
La cataforesis no es un acabado milagroso, pero para quienes diseñan componentes en zamak destinados a entornos severos es una herramienta valiosa, siempre que se conozcan sus límites tanto como sus ventajas. Pretratamiento controlado, calidad de la fundición y calificación normativa son los tres pilares de un recubrimiento CED que perdura en el tiempo.
Revisión técnica: Marco Sega

